Soy la canción fatal de Eleanor Rigby.
Estoy lanzando piedras contra la oreja sorda. Cambiante de ambos mundos. Esto es la soledad y sus crepitaciones. Estoy haciendo señas junto al tonto paciente que yace en la colina y con la pobre loca que remienda sus cuitas en un banco del parque. Por sus dedos conclusos. De tejedora rota. Destilan los retazos. La crónica final del abandono. Le digo que me espere. No es tiempo de morir a la sombra marchita de los álamos. Estoy lanzando piedras contra la oreja sorda. Sangrante de este mundo. Este mundo convexo que muestra sus espaldas. Se extraviaron los planos que ayuden a escapar del Laberinto. Estoy lanzando piedras: soy la loca del parque. Soy el tonto decrépito que yace en la colina. Soy la canción fatal de Eleanor Rigby. Y soy la antología de los que mueren solos. Sin traspasar el túnel. Sigo lanzando piedras. Estoy cansada y sigo. La l...